Políticas
Simulacro no recolecta datos de quien la lee.
Casi todo lo que se lee en internet hoy se paga con datos. Cada visita alimenta un perfil, cada perfil se vende, y ese perfil regresa convertido en publicidad.
Somos una revista de cine hecha por estudiantes. No vendemos nada, no nos vendemos a nosotros mismos ni nos anunciamos.
- No mostramos publicidad.
- No construimos perfiles.
- No recolectamos, vendemos, cedemos ni compartimos datos.
- No hay formularios.
- No cargamos ningún script de terceros: ni contadores de visitas, ni botones de redes sociales, ni tipografías de Google.
Lo único que existe, y por qué
- El registro del servidor. Como cualquier sitio en internet, la revista vive en un servidor —el de Cloudflare, la empresa que la aloja— que anota los pedidos que recibe: fecha, página, dirección IP. Es lo que permite que el sitio funcione y que se pueda detectar una falla o un ataque. Cloudflare trata esos datos según su propia política de privacidad. Nosotros no los consultamos para saber quién es usted, no los cruzamos con nada y no los usamos con ningún fin editorial ni comercial.
- El total de visitas. A partir de esos mismos pedidos, el panel de Cloudflare nos muestra cuántas visitas recibe la revista, en números totales. Para eso no hace falta ningún script, ninguna cookie ni nada instalado en su navegador: es la cuenta de los pedidos que el servidor ya recibió. A partir de esto no sabemos ni podemos saber quién es usted.
Eso es todo lo que existe: lo mínimo indispensable para que el sitio funcione, esté a salvo, y para saber si alguien lo está leyendo. Ni un byte más.
Si nos contacta
Si envía una propuesta al correo de la redacción, tenemos su correo y su texto, porque usted nos los mandó. Los usamos para responderle y, si aceptamos la propuesta, para publicarla. Nada más. Puede pedirnos que los borremos cuando quiera.
Este sitio no le instala ninguna cookie. Ni propia ni de terceros.
Ese cartel que aparece en casi todos los sitios rogando que acepte cookies existe porque esos sitios sí se las instalan y la ley los obliga a avisarle.
Qué es una cookie
Un archivo pequeño que un sitio guarda en su navegador para reconocerlo después. Sirve para cosas razonables, como recordar que inició sesión, y para cosas menos razonables: seguirlo de página en página, de sitio en sitio, y armar un perfil suyo para venderle cosas.
Nada se conecta con otro lado
Todo lo que ve en esta página —los textos, las imágenes, las letras— sale del mismo sitio. No hay contadores de visitas, ni botones de redes sociales que se carguen solos, ni tipografías pedidas a Google, ni ningún otro script de terceros. El enlace a nuestro Instagram es solo eso, un enlace: Instagram no se entera de nada hasta que usted hace clic.
Las visitas se cuentan del lado del servidor, en números totales, sin tocar su navegador: el detalle está en la Política de privacidad.
Tampoco usamos los primos de las cookies
No usamos almacenamiento local del navegador, ni píxeles de seguimiento de publicidad, ni ninguna otra técnica de las que existen para reconocer a alguien sin cookies.
El botón que pausa los fotogramas de la portada tampoco guarda nada: la pausa dura mientras usted tenga la página abierta. Si su dispositivo tiene activada la opción de reducir el movimiento, el banner arranca quieto solo; eso lo decide su navegador, no nosotros.
Cómo comprobarlo
No hace falta que nos crea. Abra las herramientas de desarrollo de su navegador (F12), vaya a la pestaña de almacenamiento o aplicación y mire las cookies y el almacenamiento local de este sitio. Encontrará las dos listas vacías.
Sobre lo que publicamos
Las reseñas, ensayos, críticas y demás textos publicados en Simulacro son opiniones de quienes los firman. No representan la posición oficial de la revista.
Sobre los textos que nos envía
Enviarnos una propuesta no garantiza que se publique. Si la aceptamos, le avisamos. Quien escribe conserva los derechos sobre su texto: publicarlo acá no nos convierte en dueños de nada, y puede publicarlo en otro lugar cuando quiera.
Lo que sí exigimos es que el texto sea suyo. No publicamos textos escritos por otra persona ni copiados de otro sitio.
Sobre usar nuestro contenido
Comparta los enlaces libremente, para eso están. Si quiere reproducir de manera parcial o total un texto, comuníquese con quien lo firma.
Sobre las imágenes
Las imágenes que aparecen en el sitio se usan con fines de crítica y comentario. Los derechos pertenecen a sus respectivos autores. Si usted es titular de alguna y prefiere que lo retiremos, escríbanos y lo retiramos.
Sobre este sitio
La revista es un proyecto autogestionado, sin fines de lucro y en construcción permanente. El sitio puede cambiar de diseño, de secciones o de contenido sin aviso previo. Tampoco garantizamos que esté disponible las veinticuatro horas: lo mantiene un equipo de estudiantes, no una empresa.
Sobre sus datos
No recolectamos ninguno. El detalle está en la Política de privacidad y en la Política de cookies.
Lo que publicamos es opinión
Las reseñas, ensayos y críticas de Simulacro son puntos de vista de quienes los firman. Léalos como eso: una lectura entre varias posibles, no un dictamen.
No damos asesoría de ningún tipo
Nada de lo que se publica acá es asesoría profesional, ni legal, ni médica, ni financiera, ni académica. Si necesita una, búsquela donde corresponde.
Los enlaces que salen del sitio
Cuando enlazamos a otra página es porque nos pareció que valía la pena mirarla, y ahí termina nuestra responsabilidad: no controlamos lo que esa página diga, muestre o haga mañana.
Los errores
Revisamos lo que publicamos, pero somos pocos y algo se nos va a pasar: una fecha, un nombre, un dato. Si encuentra uno, escríbanos y lo corregimos.
El sitio puede fallar
Esto lo mantiene un grupo de estudiantes. El sitio puede estar caído, puede cambiar sin aviso y puede perder algo por el camino. No prometemos que vaya a estar siempre, ni que vaya a estar igual.